Tomates de Andalucia

Los primeros tomates que llegaron a Europa eran de color amarillo. Esto explicaría por qué su nombre italiano es pomodoro (pomo dorado). Hoy en día, el tomate amarillo sigue teniendo un buen mercado en Italia.

El tomate al principio sólo se utilizaba como planta ornamental ya que se pensaba que era una planta venenosa por la presencia de tomatina, un alcaloide que se encuentra en sus hojas.

Eso cambió en el siglo XVIII se incorporó como un ingrediente culinario más. La primera receta publicada que se conoce para preparar «salsa de tomate a la española» data de 1692.

En Andalucia entre los más cultivados destaca el tomate pera, que representa el 26% de la producción andaluza y es alargado, de tamaño mediano y bastante dulce. Además, están disponibles durante todo el año, aunque es en los meses de verano donde alcanza su mejor sabor. Como es carnoso y con la piel fina, es uno de los más adecuados para hacer tomate en conserva, tomate frito o gazpacho.

Otra de las variedades más populares es el cherry, que supone el 21% de la producción andaluza y que es cada vez más usado tanto en ensaladas como en recetas de pasta o, simplemente, como snack gracias a su toque dulce y sabroso.

Los tomates «Larga vida» uno de los más conocidos gracias a su forma redondeada y su tamaño mediano. Son variedades creadas a principios de los 90, gracias a técnicas genéticas, y duran muchísimo más que las variedades tradicionales sin pudrirse.

El tomate «rama» , que supone otro 18% de la producción, se encuentra durante todo el año y, gracias a su color rojo muy intenso, es perfecto para usar en ingrediente tanto guisado como crudo.

Por otro lado, entre la variedad de producciones, se encuentra el tomate ‘raf’, variedad que tiene su origen en la Vega de Almería. También conocido como «tomate pata negra», es de color verdoso y tiene un sabor muy intenso. Se recomienda comerlo en crudo para apreciar todos sus matices.

De los tantos usos gastronomicos del tomate en Andalucia podemos referir uno en especial:
La fritá andaluza de tomate, probablemente la más rica que puedes hacer en tu casa, incorporando en su elaboración, tomates maduros pimiento y la cebolla, consiguiendo así un sabor especial más intenso. La salsa de fritá de tomate frito a la andaluza o fritura de tomate es ideal para tus platos de pasta y para todas las elaboraciones en las que utilices tomate frito.

Para 4 personas
Tomate 1.5 kg
Cebolla 1
Pimiento verde italiano 1
Aceite de oliva virgen extra 6 cucharadas soperas
Sal al gusto
Azúcar para contrarrestar posible acidez del tomate, al gusto
Diente de ajo (Opcional) 2

Para hacer esta salsa de tomate frito, la fritá de tomate o fritura andaluza de tomate, comenzamos preparando un sobrito con la cebolla y el pimiento, muy picados, dorándolos a fuego lento en la sartén con el aceite. Mientras se van haciendo, podemos lavar y picar los tomates, y en cuanto los tengamos listos, los incorporamos a la sartén.
Cuando la salsa esté a nuestro gusto probamos y rectificamos de sal y añadimos una cucharada de azúcar para corregir la acidez del tomate, dando un último hervor. Para terminar, pasamos la salsa por el pasapurés triturando hasta que quede libre de pellejos, pieles y semillas

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